Comer por ansiedad. La comida como una droga.

A lo largo de todos estos años he trabajado con muchos pacientes que sufrían de ansiedad y la mayoría de ellos tenían añadido un problema de alimentación. Cuando sufrimos de ansiedad el cuerpo funciona diferente y es propenso a hacer uso de casi cualquier cosa para intentar calmarla. Y el problema surge justo ahí, ya que si usamos algo que no sea interno propio para calmarnos, eso nos provocará de manera inmediata una dependencia, una adicción a esa cosa en concreto. Y aquí cabe de todo. Mirar Instagram, comprobar el estado del wasap de alguien, comer chocolate, dormir, beber cerveza, autolesionarnos, hacer deporte, hablar por hablar en círculos entrando en rumiación, fumar … y al cerebro le basta con solo una vez para registrar que esa cosa en concreto le ha calmado la ansiedad y entonces querrá usarlo siempre. Son cosas que forman parte de la vida pero que usadas de esta manera se convierten literalmente en drogas. La ansiedad es súper incómoda y si algo nos la quita queda grabado a fuego en el cerebro probablemente para siempre.
Y de ahí la pregunta que tanto se repite en sesión: “¿Por qué no puedo dejar de hacer esto? ¿Por qué aunque me lo propongo y no quiero hacerlo y me hace sentir mal hacerlo, sigo haciéndolo?.
Y la respuesta es bien sencilla y a la vez muy compleja por todos los mecanismos biológicos que entran en juego. La respuesta es: pues porque tu cerebro ha identificado esa sustancia o esa acción como ansiolítico y ahora ya no quiere soltarla, porque tus propios mecanismos internos de auto calma no estaban funcionando bien, y esto le funciona y por eso no quiere dejar de usarlo.
Y la siguiente pregunta lógica que surge es: ¿y cómo puedo hacer para cambiar esto? ¿Cómo se resetea el cerebro para que no siga funcionando así?. Y de nuevo nos encontramos con una respuesta muy sencilla y compleja a la vez. La solución esta en primero “fase uno”, comprender muy bien este proceso. No vale decir “ah si ya lo pillo”, sino que tenemos que comprehenderlo en todos sus términos. Esto es algo que mis pacientes están acostumbrados a escuchármelo decir y ya saben como funciona pero es algo que solo se entiende en la práctica misma de la terapia. Luego vendría “la fase dos” que consiste básicamente en pillarme haciéndolo mal e intentar no hacerlo … ajajaj esta fase es la risa porque parece que no va a funcionar pero funciona! Y es solo gracias a la fase uno (si es que esta bien integrada). Y por ultimo llegaríamos a la “fase tres” que es el cambio real y ya se acabó, fin.
Y es así como se eliminaría este problema de la “adicción por ansiedad”.

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